El dolor facetario se origina en las articulaciones facetarias, que son las pequeñas conexiones situadas en la parte posterior de cada vértebra y que permiten que la columna se flexione y gire. Debido al envejecimiento, las malas posturas o la sobrecarga, el cartílago de estas articulaciones se desgasta, provocando una artrosis localizada que genera inflamación y dolor crónico.
⚠️ Síntomas comunes
- Dolor lumbar o cervical sordo: Un dolor profundo y constante en la parte baja de la espalda o en el cuello que suele estar muy localizado a los lados de la columna.
- Empeoramiento al inclinarse hacia atrás: El dolor se intensifica notablemente al arquear la espalda hacia atrás, girar el tronco o pasar mucho tiempo de pie parado.
- Rigidez matutina: Sensación de tener la espalda «bloqueada» o muy rígida al levantarse de la cama, la cual suele mejorar ligeramente a medida que el paciente se mueve y camina.
- Falso dolor irradiado: A veces el dolor se extiende hacia las nalgas o la parte posterior de los muslos (en el caso lumbar) o hacia los hombros (en el caso cervical), pero a diferencia de la ciática, no suele superar la rodilla ni produce pérdida de fuerza.