Es la evolución natural de la neurocirugía moderna. A través de una incisión milimétrica (menor a un centímetro) e introduciendo una cámara de alta definición (endoscopio), resolvemos patologías como hernias discales o estenosis de canal con una precisión asombrosa. Al no cortar la musculatura ni alterar la anatomía de la columna, el dolor postoperatorio es mínimo, el riesgo se reduce drásticamente y la mayoría de los pacientes regresan a casa el mismo día, caminando por su propio pie.